Los niños que en verano interrumpen su aprendizaje tienen más dificultades durante el primer trimestre del curso y no suelen llegar a recuperar el terreno perdido frente a los alumnos que se realizan actividades educativas en verano, aunque sean mínimas.

El fenómeno que se produce en verano, conocido como “achievement gap“, genera una pérdida de conocimientos que continúa durante el curso escolar y vuelve a incrementarse el siguiente verano. Esta pérdida que se produce en los cursos de Educación Primaria es acumulativa e irrecuperable, sobre todo en la Educación Secundaria. Más de la mitad del desfase curricular de los alumnos de Primaria es debido a la práctica de conocimientos en verano, según se afirma en un estudio de la Universidad Jonhs Hopkins, desarrollado por sociólogos Kart Alexandre y Doris Entwisle (*).

Muchos padres no son conscientes de las repercusiones que tiene este desaprendizaje en los resultados académico de los niños, que se equivale a perder un mes de aprendizaje –sobre todo en matemáticas y ortografía, como afirma el profesor de Psicología y Neurociencia de la Universidad de Duke, Harris Cooper (**).

No practicar mates en verano puede suponer perder el equivalente a más de dos meses y medio en cálculo matemático, más del doble que la lectura, ya que los padres suelen ser estar más concienciados de la importancia de la lectura y no cejan en su empeño durante las vacaciones.

¿Qué debemos hacer los padres para evitarlo? Organizar las “tareas” durante el verano, compaginando el ocio con el repaso de conocimientos adquiridos durante el curso, ser creativos y evitar los deberes “convencionales” y aprovechar las numerosas posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías.

Por ello, Smartick.es el método ideal para reforzar las matemáticas durante el verano: esfuerzos cortos -15 minutos al día- desde cualquier dispositivo con acceso a Internet, se adapta al ritmo de aprendizaje de cada alumnos, corrige automáticamente los errores y envía un informe de resultados a los padres o tutores y propone divertidos juegos matemáticos tras la sesión.

Los más de 10.000 alumnos  que han seguido Smartick, logran incrementar un 94% su agilidad y cálculo mental y ocho de cada diez mejoran su nota en matemáticas y en el resto de asignaturas.

(*) Alexander, K.L., Entwisle D. R., & Olson L. S. (2007a). Lasting consequences of the summer learning gap. American Sociological Review, 72, 167-180.

Alexander, K.L., Entwisle D. R., & Olson L. S. (2007b). Summer learning and its implications: Insights from the Beginning School Study. New Directions from Youth Development, 114, 11-32.

(**) Cooper, H., Charlton, K., Valentine, J. C., & Muhlenbruck, L. (2000). Making the most of summer school. A meta-analytic and narrative review. Monographs of the Society for Research in Child Development, 65 (1, Serial No. 260), 1-118.

Cooper, H., Nye, B., Charlton, K., Lindsay, J., & Greathouse, S. (1996). The effects of summer vacation on achievement test scores: A narrative and meta-analytic review. Review of Educational Research, 66, 227-268.

Para seguir aprendiendo:

Yolanda Román

Yolanda Román

Periodista de formación, dedicada ahora a impulsar el valor de la comunicación en las startups y en el ámbito de la educación. Portavoz de Smartick en los medios. Madre de dos niños Smartick.
Yolanda Román