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10Mar

Textos argumentativos: aprende a identificarlos

Desde pequeños, los niños están rodeados de mensajes que intentan convencerlos: anuncios, opiniones de compañeros, debates en casa o incluso textos escolares. Todos ellos tienen algo en común: utilizan estrategias de argumentación. Por eso, comprender qué son los textos argumentativos y aprender a identificarlos es una habilidad clave en su desarrollo académico y personal.

Dominar este tipo de textos no solo mejora la comprensión lectora de los niños, sino que también potencia su pensamiento crítico, su capacidad para justificar ideas y su habilidad para expresarse de forma clara y coherente.

En este artículo veremos qué son los textos argumentativos, cuál es su estructura y características, qué tipos existen y qué clases de argumentos pueden incluir. Además, veremos un ejemplo práctico de este tipo de textos e identificaremos las partes que lo conforman.

¿Qué son los textos argumentativos?

Los textos argumentativos son un tipo de textos cuyo propósito principal es defender una idea u opinión mediante argumentos. Es decir, no solo informa, sino que intenta convencer o persuadir al lector utilizando razones, ejemplos o evidencias.

Este tipo de textos aparece en muchísimos contextos habituales: artículos de opinión, debates, cartas de reclamación, discursos, campañas o incluso conversaciones cotidianas. Por eso es tan importante que los niños sepan qué es un texto argumentativo y aprendan a reconocerlos. Comprender los textos argumentativos implica identificar cuál es la idea principal y detectar la argumentación que utilizan, es decir, qué razones da el autor para sostenerla, una habilidad esencial para evitar caer en informaciones sesgadas o poco fiables.

¿Por qué es importante que los niños conozcan los textos argumentativos?

En un principio, puede parecer que conocer los textos argumentativos es solo otro contenido escolar más, igual que aprender los textos expositivos o los descriptivos. Sin embargo, conocerlos aporta beneficios muy concretos para la vida diaria de los niños:

  • Mejora el pensamiento crítico: los niños aprenden a distinguir hechos de opiniones.
  • Potencia la expresión oral y escrita: saber defender una postura les prepara para trabajos escolares, exposiciones y debates.
  • Aumenta su autonomía intelectual: entienden que las opiniones necesitan fundamentarse.
  • Fomenta la toma de decisiones razonada: valoran argumentos antes de aceptar una idea.

En un mundo lleno de información, enseñar a los niños a identificar textos argumentativos es también enseñarles a no creerse cualquier cosa sin antes analizarla.

Textos argumentativos
Imagen de Freepik

Estructura de los textos argumentativos

Una de las claves para que los niños puedan reconocer fácilmente un texto argumentativo es que aprendan su estructura básica. Aunque puede variar ligeramente según el tipo de texto o del autor, en general sigue tres partes claramente diferenciadas:

  1. Introducción o tesis: aquí el autor presenta su postura o idea principal. Es el punto de partida del texto.
  2. Desarrollo argumentativo: en esta parte se exponen las razones que justifican la tesis. Los argumentos pueden incluir datos, ejemplos, comparaciones o citas de expertos. También es común que en este apartado aparezcan algunos contraargumentos, con el fin de refutar las ideas contrarias más habituales y reforzar así la posición del autor.
  3.  Conclusión: se refuerza la idea inicial y se cierra el texto resaltando los motivos principales. La conclusión suele dejar al lector con una idea clara de por qué el autor sostiene esa postura sobre el tema tratado.

Aprender a detectar estas partes de un texto argumentativo permite a los niños leer con más conciencia. Con ello, serán capaces de identificar más fácilmente sobre qué está intentando convencer el autor y qué razones usa para disuadir. Además, no solo comprenderán mejor lo que leen, sino que también aprenderán a organizar sus propias ideas cuando tengan que opinar o escribir.

Características de los textos argumentativos

Aunque comparte elementos con otros tipos de textos, el texto argumentativo tiene características propias que lo distinguen:

  • Defienden un punto de vista: siempre hay una postura clara.
  • Incluye argumentos razonados: no se limita a opinar, sino que intenta justificar.
  • Usa conectores argumentativos: por tanto, en conclusión, sin embargo, además, porque, de hecho…
  • Lenguaje claro y coherente: el autor busca persuadir, así que la claridad es fundamental.
  • Intención persuasiva: el objetivo último es convencer, no solo informar.

Tipos de textos argumentativos

Los textos argumentativos pueden ser de distintos tipos según su finalidad, el contexto o el público al que se dirigen. Algunos de los más comunes que los niños pueden encontrarse son:

  1. Textos periodísticos: como los artículos de opinión, las cartas de lectores o las editoriales. Aparecen en medios de comunicación como periódicos o revistas. Contienen la opinión del autor sobre un tema actual. Su objetivo es modificar o influir en la mirada que el público tiene sobre el tema que se trata en el texto.
  2. Ensayos argumentativos: más extensos y formales, suelen trabajar un tema en profundidad para hacer reflexionar o convencer al lector.
  3. Debates y discursos: generalmente son orales, pero también pueden darse de forma escrita en plataformas de comunicación como foros de opinión. En un debate dos o más personas exponen sus puntos de vista sobre un determinado tema, utilizando argumentos para intentar convencer a los demás de que su postura es la más adecuada. En el discurso, la persona presenta una idea y desarrolla sus razones de forma ordenada para influir en quienes lo escuchan.
  4. Textos legales: en el ámbito jurídico, algunos documentos incluyen argumentación para justificar decisiones o defender una postura, buscando persuadir a la parte contraria, a jueces o a jurados. Aunque no son textos con los que los niños interactúen habitualmente, sirven como ejemplo de cómo la argumentación también aparece en contextos más formales y profesionales, con los que sí podrán tener contacto cuando sean adultos.
  5. Textos publicitarios: utilizan distintas estrategias para convencer al receptor de consumir un producto o un servicio.
  6. Reseñas: las reseñas de libros, películas o productos combinan información con una valoración personal. Para justificar esa opinión, el autor utiliza argumentos que explican por qué recomienda o no la obra reseñada.
  7. Textos científicos: algunos textos científicos, como artículos de investigación o revisiones académicas, incluyen argumentación para justificar hipótesis, explicar resultados o defender una interpretación concreta de los datos. Aunque su función principal es informar sobre descubrimientos o avances, también presentan razonamientos, basados en hechos y en datos, que sostienen las conclusiones del autor.

Tipos de argumentos

Los textos argumentativos se apoyan en diferentes estrategias para defender una idea; es decir, utilizan distintas clases de argumentos con los que pueden convencer al lector.

Por eso es importante conocer los tipos de argumentos que suelen aparecer con más frecuencia en estos textos:

  • Argumentos de autoridad: apoyados en la credibilidad o conocimiento de expertos o instituciones reconocidas. Un ejemplo sería: Según la Organización Mundial de la Salud, los niños deben realizar actividad física diaria para mantener una buena salud.
  • Argumentos por analogía: comparan dos situaciones o elementos similares. Por ejemplo: El nuevo robot de cocina es tan intuitivo que se maneja como un teléfono móvil: en pocos minutos ya sabes usarlo sin leer el manual.
  • Argumentos de probabilidad: se sostienen en datos estadísticos, como por ejemplo: En la mayoría de las familias que dedican unos minutos a la lectura conjunta, los niños desarrollan un mayor interés por los libros.
  • Argumentos lógicos: se trata de razonamientos basados en los principios de la lógica. Están compuestos por dos o más premisas de las que se extrae una conclusión que se sigue de manera coherente. Dentro de los argumentos lógicos encontramos dos principales:
    • Deductivos: parten de premisas generales para llegar a una conclusión concreta que necesariamente se deriva de ellas. Por ejemplo: Todos los mamíferos respiran. Los perros son mamíferos. Por tanto, los perros respiran. 
    • Inductivos: parten de casos particulares para llegar a una conclusión general. La conclusión no es segura, pero sí probable. Un ejemplo sería: He visto varios documentales sobre delfines y todos son muy sociables. Probablemente, los delfines son animales sociables. 
  • Argumentos emocionales: apelan a los sentimientos y emociones del lector, como en este ejemplo: Si reciclamos juntos, estaremos cuidando el planeta que heredarán nuestros hijos.

Ejemplos de textos argumentativos

Para ilustrar cómo se organizan los textos argumentativos, a continuación, veremos un ejemplo sencillo de los que podemos encontrar en Smartick Lectura.

Se trata de la reseña de un libro, por lo que combina información de la obra con una valoración personal sobre ella. En él distinguiremos las tres partes de la estructura que suelen tener los textos argumentativos y que hemos explicado anteriormente.

Introducción o tesis 📚

En este primer párrafo se presenta la idea principal que se va a defender: la literatura juvenil es un género valioso y Michael Ende es un autor destacado dentro de él. Sitúa el tema y anticipa la valoración positiva de la obra que se defenderá más adelante.

Ejemplo de introducción de textos argumentativos.

Desarrollo argumentativo 📚

Los dos párrafos siguientes del texto conforman el desarrollo argumentativo. El primero de ellos describe a la protagonista y a otros de los personajes principales, así como la trama de la historia:

Ejemplo de desarrollo argumentativo de los textos argumentativos.

Después, se pasa a dar una valoración de la obra, aportando razones y ejemplos que sostienen la postura inicial del autor: habla sobre la calidad literaria, la profundidad temática, el impacto que tiene en el lector y la relevancia de los temas tratados. Todo ello refuerza la idea de que Momo es una obra valiosa.Ejemplo de desarrollo argumentativo de los textos argumentativos

Conclusión 📚

Finalmente, se resume y reafirma la postura inicial o tesis del autor, cerrando el texto con una recomendación clara sobre este libro.

Ejemplo de conclusión de los textos argumentativos

Conclusión

Aprender qué son los textos argumentativos, cómo se estructuran y cómo diferenciarlos de otros tipos de textos es fundamental para que los niños desarrollen habilidades de comprensión lectora y pensamiento crítico. Cuando los niños saben identificar una tesis, reconocer argumentos y evaluar si son sólidos o no, son capaces de leer de forma mucha más consciente y autónoma.

Además, comprender los textos argumentativos les ayuda a escribir mejor, a organizar sus ideas y a comunicarse con claridad tanto en la escuela como fuera de ella. La argumentación es una herramienta que les acompañará toda la vida: en debates, trabajos escolares, conversaciones familiares o incluso en la toma de decisiones y en la resolución de conflictos. ✨

Con programas como Smartick Lectura, los niños pueden practicar distintas tipologías textuales, incluidos los textos narrativos, expositivos y argumentativos, de forma guiada y adaptada a su nivel, reforzando así sus habilidades de comprensión y expresión. No dudes en registrarte de manera gratuita y probarlo, sin ningún tipo de compromiso.

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María Martín

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