Vivimos en un entorno saturado de información y estímulos constantes que compiten por la atención de nuestros hijos. En este contexto, el pensamiento crítico actúa como un filtro esencial: ayuda a distinguir hechos de opiniones, argumentos sólidos de ocurrencias, decisiones razonadas de impulsos momentáneos y lo valioso de lo superfluo.
Como padres, es natural preguntarnos: ¿es posible potenciar el pensamiento crítico en nuestros hijos? La buena noticia es que no se trata de un talento innato, sino de una habilidad que se puede entrenar paso a paso.
Al fomentarla desde edades tempranas, no solo impulsamos su rendimiento escolar, sino que los preparamos para tomar decisiones autónomas y responsables frente a desafíos actuales como la presión de grupo o las fake news.
En este artículo exploraremos características del pensamiento crítico y cómo puedes cultivarlo en casa con estrategias prácticas y aplicables.
Índice
Cómo potenciar el pensamiento crítico
Saber cómo potenciar el pensamiento crítico en niños implica, ante todo, enseñarles a pensar con estructura. Como explican Paul y Elder (2006), esta capacidad exige claridad, lógica y evidencia; no es una cuestión de intuición, sino de un método que se puede cultivar a diario. El objetivo no es decirles qué pensar, sino equiparlos para que descubran cómo hacerlo por sí mismos.
Algunas estrategias y actividades para potenciar el pensamiento crítico
- Fomentar la curiosidad y la investigación: Cuando te hagan un pregunta, no respondas de inmediato, sustitúyelo por una invitación a investigar: «No lo sé… ¿cómo podríamos averiguarlo?, o ¿Tú cuál crees que es la respuesta?»
- Modelar el razonamiento: Aprovecha las charlas cotidianas para «pensar en voz alta». Al mostrar cómo construyes tus conclusiones de forma lógica, tus hijos aprenderán a través de tu ejemplo.
- Promover la empatía: Invítalo a analizar distintos puntos de vista en una situación, eso amplía su flexibilidad mental.
- Cuestionar la información: Antes de aceptar algo como verdadero enséñales la importancia de la recopilar de datos y buscar información en fuentes confiables.

Actividades para potenciar el pensamiento crítico
- Juegos de estrategia: Al jugar ajedrez, juegos de lógica o cartas, compartid vuestra estrategia en voz alta: «He hecho este movimiento porque anticipo que tú harás este otro». Hacer visible el pensamiento es clave.
- La técnica de los «5 Por qués»: Ante un problema o una afirmación, preguntad «¿por qué?» de forma sucesiva. Esta técnica ayuda a profundizar hasta llegar a la causa raíz de una situación, evitando que se queden en la superficie.
- Cuestionar el origen del conocimiento: Cuando tu hijo dé una opinión, lanza preguntas como: “¿Qué te hace decir eso?” o “¿Cómo sabes lo que sabes?”. Esto les obliga a buscar la evidencia detrás de sus propias creencias.
- Debates sobre actualidad: Analizad juntos una noticia del día preguntando: «¿quién lo dice?, ¿qué pruebas aporta?, ¿qué intereses puede haber detrás?»
- Análisis de publicidad: Revisad anuncios para identificar qué intentan vender y qué argumentos utilizan para persuadirlos.
10 pasos para potenciar el pensamiento crítico en niños
Para ilustrar este proceso, utilizaremos un ejemplo cotidiano: Tu hijo de 10 años te pide un móvil porque asegura que «todos en su clase ya tienen uno». Dividiremos el proceso en 4 fases:
Fase I: Claridad y conciencia del proceso
- Analizar el impulso: Identificar si la idea nace de una necesidad real o de una emoción momentánea. Por ejemplo, puedes preguntarle: «¿Lo quieres porque te gusta el móvil o porque sientes que tus amigos te dejarán de lado si no lo tienes?».
- Identificar un problema con claridad: Según Paul y Elder, «un problema bien planteado es la mitad de la solución». Ejemplo: Ayúdale a definir si el problema es no poder hablar con amigos fuera del colegio o es sentirse excluido.
Fase II: Investigación y análisis
- Investigar con datos y evaluar las fuentes: Debemos guiarles en la búsqueda de información confiable que aporte para tomar una decisión y evite las generalizaciones. En el ejemplo: contar cuántos niños de su círculo cercano tienen móvil, ¿realmente son «todos?». Además, pueden buscar juntos artículos sobre la edad recomendada para las redes sociales y qué riesgos mencionan diferentes expertos en el tema.
- Formular buenas preguntas: Para profundizar, debemos enseñarles a tener preguntas para hacer ante cualquier dilema. En el ejemplo: «¿Quién sale ganando si tengo un móvil? ¿Qué riesgos hay en internet?», «¿Qué pasaría si el móvil se rompe mañana?».
- Cambiar de perspectiva: Invitad al niño a ponerse en el lugar de los padres, profesores o de un amigo con otra opinión. En el ejemplo: «¿Por qué crees que a nosotros nos preocupa que tengas un móvil a tu edad?».
Fase III: Explorar soluciones
- Imaginar alternativas: El objetivo es encontrar soluciones que no sean binarias (sí/no). El pensamiento lateral permite ver opciones que no habíamos considerado. En el ejemplo: «¿Y si usas mi móvil en casa para hablar con tus amigos los fines de semana en lugar de tener uno propio?».
- Prever las consecuencias: Se trata de analizar el impacto de la decisión en el futuro. Ejemplo: «Si tienes móvil, ¿a qué otras actividades que te gustan les quitarás tiempo? ¿Estás listo para cuidar un objeto tan caro?».
Fase IV: Decidir y consolidar
- Llegar a una conclusión razonada: La toma de decisiones final debe ser el resultado de los pasos anteriores. El niño debe poder explicar con argumentos el «porqué» de su postura y defenderla con razones lógicas. En el ejemplo: El niño podría concluir: «Entiendo que no puedo tener redes sociales , pero podría tener un móvil básico solo para comunicarme contigo después de las extraescolares».
- Practicar la humildad intelectual: Reconocer que podemos estar equivocados y se puede cambiar de opinión ante nuevas pruebas. En el ejemplo, puedes ayudar a tu hijo a admitir que cuando dijo que «todos tenían móvil» estaba exagerando porque estaba enfadado.
- Crear un hábito de análisis: Para aprender pensamiento critico de forma sólida, este proceso debe repetirse hasta que se convierta en rutina. Con el tiempo y herramientas como Smartick | Thinking 🧩, el niño podrá sistematizar estos pasos ante cualquier desafío.

Características del pensamiento crítico
Un niño con capacidad de pensamiento crítico desarrolla tanto disposiciones como habilidades cognitivas y sociales:
- Curiosidad constante. Deseo de indagar más allá de lo evidente.
- Humildad intelectual. Reconocer los límites del propio conocimiento.
- Mente abierta y flexibilidad. Aceptar que en la realidad existen múltiples matices.
- Escepticismo saludable. No aceptar afirmaciones sin evidencias.
- Claridad y precisión. Evitar generalizaciones imprecisas.
- Autonomía de pensamiento. Capacidad para decidir según el análisis propio, sin dejarse influir por otros.
- Perseverancia intelectual. Mantener el esfuerzo ante problemas complejos.
Importancia del pensamiento crítico
El pensamiento crítico es una habilidad esencial en la formación de niños y adolescentes. Según el informe del Foro Económico Mundial 2025 sobre human-centric skills (habilidades centradas en lo humano), competencias como el pensamiento analítico, la resolución de problemas, la creatividad, la curiosidad y la empatía son claves para el futuro laboral y social. El pensamiento crítico atraviesa y potencia todas esas habilidades.
¿Por qué es importante potenciar el pensamiento crítico en los niños?
-
- Preparación para el mundo digital: Les proporciona herramientas para analizar y ser críticos ante los contenidos que encontrarán en las pantallas.
- Fortalece la capacidad de argumentación: Les enseña a expresar sus ideas de forma clara, mejorando sus habilidades de comunicación.
- Análisis y resolución de problemas: Mejora su capacidad para enfrentar desafíos y tomar decisiones reflexivas.
- Habilidad esencial para el futuro: Según el Foro Económico Mundial, el pensamiento crítico es crucial para los desafíos del siglo XXI. Pero no suele enseñarse de forma estructurada en los colegios.
- Protección frente a la desinformación: Enseña a los niños a identificar manipulaciones y evaluar la información de manera efectiva.
- Desarrollo de un criterio propio: Les anima a cuestionar, reflexionar y analizar diferentes perspectivas, fomentando un pensamiento filosófico e independiente.

Conclusión
Potenciar el pensamiento crítico no exige grandes lecciones teóricas: requiere convertir las conversaciones diarias en oportunidades para reflexionar. Cuando dejamos de dar respuestas automáticas y empezamos a hacer mejores preguntas, nuestros hijos empiezan a aprender pensamiento crítico de verdad. Esa capacidad para analizar, cuestionar y decidir constituye, probablemente, la mejor herramienta que podemos darles.
Smartick | Thinking 🧩 nace como un aliado en este camino: un programa sólido con actividades que ayudan a sistematizar el proceso. ¿Te animas a empezar hoy?
Regístrate, pruébalo gratis y observa cómo cambia la forma de pensar de tus hijos. ✨
Bibliografía
- Paul, R. y Elder, L. (2003). La mini-guía para el Pensamiento Crítico: Conceptos y herramientas. Fundación para el Pensamiento Crítico.
- Facione, P. A. (2007). Pensamiento Crítico: ¿Qué es y por qué es importante? (Informe técnico original de 1990 conocido como el Informe Delphi).
- Lipman, M. (2016). El pensamiento complejo y la educación. Ediciones de la Torre.
- World Economic Forum (2026). The Future of Jobs Report: Human-centric skills.
Para seguir aprendiendo:
- Marco teórico del Método Singapur
- Noticias falsas y niños: 10 pasos para ayudarlos a identificarlas
- Pensamiento lateral: qué es, ejemplos y juegos para estimularlo en los niños
- Flexibilidad cognitiva: beneficios y entrenamiento con juegos de Smartick Brain
- Explorando juegos de razonamiento matemático para niños en Smartick Brain
- 10 pasos para potenciar el pensamiento crítico en niños - 27/02/2026
- 8 estrategias de persuasión en la publicidad. ¿Cómo enseñar a identificarlas? - 04/10/2023
- ¿Qué es la claridad? - 05/04/2023




