El lado emocional de las matemáticas

La predisposición con el que se encara la vida misma creo que tiene algo que ver con lo que sacamos de ella. Es obvio, aunque no una regla de tres, que le saca más partido y disfrute a sus días aquel que se levanta con optimismo, con ganas de aprender todos los días, de saber bregar con situaciones distintas, de disfrutar de pequeños detalles y poner buena cara al mal tiempo. Pues, con las matemáticas, igual. Parece ser que en las razones del éxito o del fracaso influyen mucho los factores emocionales. De hecho, no es tan raro encontrar a niños que dicen “odiar” las matemáticas.

Una de las posibilidades es que los niños consideren las matemáticas atractivas o no dependiendo del profesor. De hecho, una mayoría considera que les fue mal o bien por el profesor que tuvieron, algo que no concuerda, por ejemplo, con el hecho de que varios hermanos pasen por las manos del mismo profesor con distinta suerte en las matemáticas. Curiosamente, la mitad de los alumnos encuestados en un estudio de la Universidad de Extremadura no dudaron en atribuir a la suerte su trayectoria con esta asignatura. En cualquier caso, parece que el lado emocional pesa. Y Smartick tiene de bueno que puede reforzar ese sentimiento de poder con los números, con incentivos continuos y progresos constantes. El programa es un profesor que se adapta a cada alumno y, el lado emocional negativo, pesa mucho menos.

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Daniel González de Vega

Cofundador de Smartick.
Malagueño, es ingeniero industrial por la Universidad de Málaga, tiene un MBA por Insead y es emprendedor Endeavor.
Es el responsable de desarrollo de producto y de que encajen todas las piezas del puzle de Smartick.
Su tiempo libre se lo dedica a sus dos hijas, estudiar, hacer deporte y escuchar flamenco.

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1 Comentario;

  • Carlos Hidalgo dice

    Yo de pequeño odiaba las matemáticas, parte de culpa la tuvo un profesor, y la otra mitad fue culpa mía. Un hijo mío estaba empezando a odiarlas también, hemos empezado a usar Smartick y de momento ha mejorado y parece que le gusta. Os iré contando.