Smartick Pruébalo gratis Abrir el Menú Móvil ¡Pruébalo gratis!
La comprensión lectora es la base de todo aprendizaje: hazla divertida y eficaz
Potencia la comprensión lectora de tus hijos en solo 15 minutos al día

12Feb

Tipologías textuales: qué son y cómo diferenciarlas

En el día a día, nuestros hijos se encuentran con muchos tipos de textos: cuentos, noticias, instrucciones, relatos, poemas… Cada una de estas tipologías textuales tiene una función y una manera de estructurarse distinta. Comprender estas diferencias puede ayudarles enormemente a mejorar su lectura, su capacidad de expresión y, por supuesto, su rendimiento escolar.

En este artículo vamos a hablar sobre las tipologías textuales, explicando qué son, para qué sirven, cuáles son sus características principales y qué ejemplos podemos encontrar en la vida cotidiana. También comentaremos por qué es importante que los niños aprendan a distinguirlas y cómo herramientas como Smartick Lectura pueden ayudarles a hacerlo de manera sencilla y motivadora.

¿Qué son las tipologías textuales?

Con el término tipologías textuales, nos referimos a las distintas clases de textos que existen según unos rasgos específicos. Por tanto, es importante tener en cuenta que existen distintas maneras de clasificar los textos, según los rasgos que se tomen como referencia. De este modo, cuando hablamos de tipologías textuales, no nos referimos a una única lista de tipos de textos, sino a varias diferentes que cambian dependiendo del criterio utilizado.

La clasificación más común y extendida es la que se hace según la finalidad comunicativa de los textos. Es decir, se clasifican por la intención con la que están escritos: informar, convencer, contar una historia, explicar un tema o dar instrucciones.

Este enfoque se relaciona con los modos del discurso, también llamados, modalidades textuales, porque cada finalidad suele expresarse a través de una forma discursiva concreta. Por ejemplo, la intención de contar suele expresarse mediante una narración, la de explicar mediante la exposición y la de convencer mediante la argumentación. Por eso, ambos términos están estrechamente vinculados.

Sin embargo, en ocasiones, algunas fuentes utilizan modalidades y tipologías textuales como sinónimos, mientras que otras establecen una diferencia entre ambos conceptos, lo que puede generar confusión.

Ahora bien, como ya se ha explicado, esta no es la única forma de organizar los textos. Pueden clasificarse atendiendo a otros criterios, lo que da lugar a diferentes tipologías textuales, como:

  • según su contexto de uso: textos académicos, legales, administrativos, periodísticos…
  • según su formato: cartas, informes, cuentos, noticias, recetas…
  • según su lenguaje y estilo: formal, coloquial, metafórico, directo, técnico, literario…
Tipologías textuales
Imagen de Freepik

 

Sin embargo, nosotros nos centraremos en la clasificación más habitual en el ámbito educativo: las tipologías textuales basadas en la finalidad o intención comunicativa.

  1. Texto narrativo: el texto narrativo utiliza la narración para contar una historia, que puede ser real o inventada. Siempre tiene personajes, un espacio, un tiempo y una secuencia de acciones. Lo vemos comúnmente en cuentos, novelas o incluso anécdotas cotidianas.
  2. Texto descriptivo: su  función es representar algo: una persona, un lugar, un objeto, un animal o incluso un sentimiento. La descripción se centra en los rasgos y características del elemento descrito.
  3. Texto expositivo: el objetivo de los textos expositivos es informar y explicar un tema de manera clara y ordenada. Es el tipo de texto que encontramos en los libros de texto, los artículos divulgativos o las definiciones.
  4. Texto argumentativo: en un texto argumentativo el autor quiere convencer al lector. Para ello presenta una idea principal (la tesis) y la justifica mediante argumentos. Aparece en artículos de opinión, reseñas o debates.
  5. Texto instructivo: explica los pasos que hay que seguir para realizar una acción o alcanzar un objetivo. Puede ser una receta, unas normas, las instrucciones de un juego o la guía de montaje de un mueble.
  6. Texto dialogado: se basa en la interacción entre dos o más personajes mediante turnos de palabra. Lo encontramos en obras teatrales, guiones, entrevistas o conversaciones escritas.

En la práctica, muchos textos no se ajustan a una única tipología de forma estricta. Es habitual que un mismo escrito combine rasgos narrativos, descriptivos, expositivos o incluso argumentativos. Por eso, para clasificarlos correctamente, se tiene en cuenta cuál es la finalidad predominante: informar, narrar, describir, persuadir o dar instrucciones.

Esa intención principal es la que determina a cuál de las tipologías textuales pertenece, incluso cuando incorpora características de varias.

Características de las tipologías textuales

Ahora que conocemos las tipologías textuales principales, vamos a profundizar un poco más en las características que diferencian a cada una. Esto ayuda a que los niños no solo sepan identificarlas, sino también producirlas correctamente.

Texto narrativo

  • Finalidad: contar hechos.
  • Estructura típica: planteamiento, nudo y desenlace.
  • Rasgos lingüísticos:
    • Predominio de verbos en pasado.
    • Uso de conectores temporales: entonces, más tarde, al día siguiente…
  • Elementos fundamentales: narrador, personajes, tiempo, lugar y acciones.

Texto descriptivo

  • Finalidad: detallar aspectos para que el lector sepa cómo es el objeto, lugar, persona o fenómeno que se está describiendo.
  • Organización interna: puede ordenarse de lo general a lo particular, de arriba a abajo o por sensaciones (vista, oído, tacto…).
  • Rasgos lingüísticos:
    • Adjetivos calificativos.
    • Verbos de estado: ser, estar o parecer.

Texto expositivo

  • Finalidad: explicar objetivamente un tema.
  • Estructura frecuente: introducción, desarrollo y conclusión.
  • Rasgos lingüísticos:
    • Uso de definiciones, clasificaciones o ejemplos.
    • Vocabulario específico.
  • Tono: claro, neutral y objetivo.

Texto argumentativo

  • Finalidad: persuadir.
  • Elementos clave: tesis, argumentos y conclusión.
  • Rasgos lingüísticos:
    • Conectores argumentativos: por lo tanto, porque, en cambio, etc.
    • Verbos de opinión, como «creo», «considero»…
  • Tono: crítico y reflexivo.

Texto instructivo

  • Finalidad: guiar una acción paso a paso.
  • Organización típica: lista numerada o secuencias breves.
  • Rasgos lingüísticos:
    • Verbos en imperativo (mezcla, gira) o en infinitivo (cortar, remover).
    • Lenguaje claro y directo.
  • Suele usar: gráficos, viñetas o iconos para facilitar la comprensión.

Texto dialogado

  • Finalidad: mostrar una conversación.
  • Rasgos lingüísticos:
    • Uso de guiones o nombres para indicar turnos.
    • Oraciones cortas y espontáneas.
  • Formato: guion teatral, entrevista o chat.

Tipos de textos: ejemplos

En Smartick Lectura, los niños y niñas practican y reconocen las distintas tipologías textuales a través de actividades adaptadas a su nivel. Esto les permite familiarizarse con todos estos tipos de textos de manera práctica y guiada.

A continuación mostramos algunos ejemplos sencillos de las tipologías textuales que hemos explicado hasta ahora, es decir, las que se clasifican según su intención comunicativa. Estos ejemplos también pueden servir a las familias para reforzar en casa la identificación de cada tipo de texto y acompañar a los niños en su aprendizaje.

Ejemplo de texto narrativo 📖

Contamos con varios cuentos en los que, además de disfrutar de la lectura, van identificando los elementos propios de la narración: los personajes principales y secundarios, los distintos lugares o escenarios en los que se desarrolla la historia, etc.

  • Tipologías textuales: textos narrativos.

Ejemplo de texto descriptivo 📖

Se pueden trabajar descripciones de personas, objetos o lugares, fijándose en los rasgos más importantes: aspecto físico, cualidades, tamaño, colores o sensaciones. De esta manera aprenden a detectar qué información es relevante para describir algo con claridad.

Tipologías textuales: descripción.

Ejemplo de texto expositivo 📖

Con las actividades de comprensión lectora en textos expositivos, los niños aprenden a identificar ideas principales, ejemplos, definiciones o a crear un esquema a partir de la lectura, lo que les ayuda enormemente en su estudio diario y en la comprensión de textos escolares.

Tipologías textuales: exposición.

Ejemplo de texto argumentativo 📖

Para la argumentación, contamos con textos adaptados a su nivel en los que se presenta una idea apoyada por varias razones. A través de estas actividades aprenden a distinguir la tesis, a reconocer los argumentos que pueden ir a favor o en contra y a detectar textos que buscan convencer al lector como puede ser una reseña.

Tipologías textuales: argumentación.

Ejemplo de texto instructivo 📖

Con este tipo de textos se ven recetas sencillas, normas de juegos o indicaciones para realizar una actividad o tarea. Los niños practican cómo identificar el orden de los pasos y cómo interpretar correctamente las instrucciones escritas, algo muy útil para su autonomía y para el aula.

Tipologías textuales: instrucción.

Ejemplo de texto dialogado 📖

El diálogo se trabaja mediante pequeñas escenas o conversaciones entre personajes. Los niños aprenden a reconocer quién habla en cada momento, cómo se organizan los turnos de palabra y qué información aporta cada intervención. Este tipo de actividades les ayudan a mejorar su comprensión lectora y también su expresión oral.

Tipologías textuales: diálogo.

Conclusión

Conocer las distintas tipologías textuales es fundamental para que los niños puedan comprender mejor los textos que leen y, además, aprendan a expresarse de forma adecuada según la situación. Cada tipo de texto tiene un propósito, una estructura y unas características propias que conviene dominar desde edades tempranas.

En el colegio, esta clasificación es clave para entender las consignas de los ejercicios, redactar correctamente y saber qué se espera de cada tarea. Y en casa, comprender estas diferencias nos permite acompañar mejor a nuestros hijos en su aprendizaje. ✨

Si queremos que aprendan a distinguir y manejar todas estas tipologías textuales con soltura, herramientas como Smartick Lectura pueden ser un gran apoyo. A través de actividades dinámicas y adaptadas a su nivel, los niños pueden aprenderlas y diferenciarlas de manera intuitiva y eficaz. Regístrate en Smartick y pruébalo gratis.

Para seguir aprendiendo:

¿Quieres que tu hijo lea con fluidez comprendiendo lo que lee?
¿Quieres que tu hijo lea con fluidez comprendiendo lo que lee?
Conviértelos en lectores expertos con solo 15 minutos diarios
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn
María Martín

Añade un nuevo comentario público en el blog:

Los comentarios que escribas aquí serán moderados y visibles para el resto de usuarios.
Para consultas privadas escribe a [email protected]

El e-mail se mantiene privado y no se mostrará publicamente.

He leído y acepto la política de privacidad y cookies