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16Abr

¿Cuáles son los mejores métodos para enseñar a leer?

Métodos para enseñar a leer
Foto de Escuela creado por rawpixel.com – www.freepik.es

Aprender a leer la tarea más importante de toda la escolaridad

El aprendizaje de la lectura es, sin duda, el objetivo más importante de la escolaridad. Los niños están deseosos de conocer el código escrito para poder descifrar el mundo mágico que esconden los textos escritos. Y los padres ansían ver a sus pequeños leyendo. A ninguno de los muchos aprendizajes que los niños reciben en la escuela prestan tanta atención los padres como al de la lectura. Y no les falta razón, ya que dificultades para aprender a leer suelen ir asociadas al fracaso escolar.

Métodos para enseñar a leer

Existen varios métodos para enseñar a leer y los colegios, por diferentes razones, se inclinan por uno u otro. Es verdad que al final todos los niños aprenden a leer, pero la tarea puede resultar más fácil o difícil en función del método elegido. Y también es verdad que para los niños que tienen dificultades con la lectura, esas dificultades pueden ser más acentuadas en función del método. Por eso la elección del método es una cuestión sumamente importante. Vamos a analizar aquí las principales ventajas e inconvenientes que tiene cada uno de los tres principales métodos para enseñar a leer: global, silábico y fonético.

  • El método global

El método global consiste en enseñar a leer directamente las palabras o incluso las frases. Se comienza por las palabras más familiares para el niño y se va extendiendo ese aprendizaje a palabras nuevas, para ir incrementando el vocabulario visual. El problema de este método es que hay decenas de miles de palabras que el niño debe aprender, por lo que se trata de un aprendizaje tremendamente largo. De hecho, con un método global puro el niño nunca llegaría a ser un buen lector pues siempre se podría encontrar con alguna palabra que no hubiese visto anteriormente y que no podría leer. Son pocos los colegios que utilizan métodos globales puros, ya que suelen comenzar por las palabras, pero posteriormente enseñan a descomponerlas en sílabas y grafemas. Con lo cual se transforman en métodos silábicos y fonéticos. Se les suele llamar métodos mixtos).

  • El método silábico

Un segundo método, muy utilizado en español, es el silábico. Con este método la cantidad de aprendizajes a realizar se reduce considerablemente porque el número de sílabas es bastante menor que el de palabras. Aun así, la cantidad de sílabas existentes en español supera el millar. Esto significa tener que aprender más de mil asociaciones entre formas escritas y pronunciación para poder leer bien cualquier palabra. Por lo que los niños se pueden encontrar palabras formadas por sílabas desconocidas (por ejemplo “fruncir” con la sílaba “frun” que no podrán leer).

  • El método fonético

Finalmente, el método fonético requiere aprender la pronunciación de cada letra. O dicho con más precisión, de cada grafema, ya que algunos grafemas están formados por dos letras (ch, ll, rr, qu, gu). De esta manera, en español, el escolar solo tiene que aprender a pronunciar los 30 grafemas para convertirse en lector. Con los métodos fonéticos no importa que la palabra sea familiar o desconocida o que haya visto antes las sílabas que la componen. Sólo tiene que saber la pronunciación de los treinta grafemas. Por ello, en los sistemas alfabéticos, antes o después, todos los métodos tienen que terminar por enseñar las reglas de conversión de grafemas en fonemas. De lo contrario el niño no llegaría a ser un lector competente.

Ventajas e inconvenientes de cada método

Parece evidente que los métodos fonéticos son los más rápidos y eficaces. ¿Por qué entonces no son los que se utilizan en todos los colegios? Se dice a favor de los métodos globales que son más motivadores. Pero realmente no hay nada más motivador para un niño que comprobar que con unos pocos aprendizajes, tal como sucede con el método fonético, ya es capaz de leer. Y de hecho, en pocos meses, la mayoría de los niños adquieren esos aprendizajes. Desde el principio el niño siente una gran ilusión al ver que en cuanto conoce las vocales y unas pocas consonantes ya puede leer muchas palabras. En cuanto al método silábico, tiene la ventaja de que la sílaba es una unidad del lenguaje muy intuitiva que todos los niños conocen desde muy pequeños. Pero son muchas las asociaciones que tienen que aprender.

La mejor forma de enseñar a leer

El inconveniente del método fonético es que los fonemas aisladamente son difíciles de pronunciar. Pero si se comienza con las vocales y algunas consonantes pronunciables como la “sssss” o la “mmm” o la “ffff” el niño capta enseguida el concepto de fonema. Además, deben combinar cada fonema que aprenden con las vocales para formar sílabas que les resulten más sencillas de pronunciar. Pero manteniendo la identidad del fonema. Es decir, sabiendo que la “s” unida a la “a” es “sa” pero la “a” unida a la “s” es “as”. Con este procedimiento los niños aprenden a leer muy rápido y sin problemas. Y además este método cuenta con el respaldo de la neurociencia ya que recientemente se ha comprobado que el aprendizaje de las reglas grafema-fonema es lo que realmente consigue formar los circuitos cerebrales responsables de la lectura en el cerebro.

Para seguir aprendiendo:

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Catedrático de Psicología del Lenguaje de la Universidad de Oviedo. Es autor de numerosos artículos, libros y tests sobre lectura y escritura.
Colaborador de Smartick en la planificación de los contenidos de Comprensión Lectora.
Aficionado al montañismo y a las rutas en bicicleta.
Fernando Cuetos Vega

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